Dominios

El origen del nombre de dominio es una regla nemotécnica para memorizar direcciones (IP) que por su configuración son difíciles de recordar, por lo que se vió la necesidad de establecer un sistema mucho más fácil, de ahí precisamente el nacimiento de los dominios de Internet que son el resultado de asociar a cada número IP una dirección constituída por palabras fáciles de recordar.

Con el tiempo, el nombre de dominio se ha constituido en un poderoso distintivo de la empresa, cuyo poder de identificación y de atracción de clientela puede incluso rivalizar con el de las marcas. En muchos casos las empresas adopta un dominio que coincide con su marca.

Cabe tener presente que:

  • El registro de un nombre como dominio no confiere a su titular ningún derecho prioritario para registrarlo como marca.
  • El titular de una marca tiene, en principio, el derecho a impedir que la misma sea utilizada por un tercero como nombre de dominio.

Dado que las marcas son derechos territoriales, es perfectamente posible que una misma marca pueda pertenecer en dos países diferentes a dos personas distintas; y, si bien en el ámbito de los nombres de dominio tambien existen extensiones territoriales, ya se sabe que internet no tiene fronteras, por lo que en la realidad del mercado no son pocos ni sencillos los conflictos que se suscitan entre marcas y nombres de dominio idénticos o muy similares.

Además de la vía judicial, actualmente, existes vías extrajudiciales muy especializadas para la solución de las referidas controversias.